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Viernes, 04 de marzo de 2005

LA COLUMNA DE CARLOS CACERES 04 DE MARZO DE 2005

SI SOBRA GENTE NO TE PREOCUPES !!
YA SE VAN A MORIR DE HAMBRE !!


Estos días estaba leyendo algunos materiales, referidos a la creciente marginalidad que se está desarrollando en todos los países del planeta.

En el artículo de la semana pasada mencionábamos que sólo el 28% de los habitantes de la Tierra pueden ser considerados consumidores, lo cual deja fuera del "circuito" nada más ni nada menos que a unos 4.600.000 millones de personas. Muchos de los cuales no tienen ingresos ni manera de consumir alimentos, como los que usualmente ingerimos cualquiera de nosotros. Esa gente sobrevive comiendo raíces de plantas no cultivadas o como sucedió aquí en Montevideo hace un par de años en el barrio Pueblo Conciliación, ¡comiendo pasto! Por cierto que esa marginalidad referida al consumo, es un eje de referencia para analizar otras maneras de esta especie de patología planetaria. En los pasados siglos estos ataques de marginalidad refirieron a hechos como la expulsión o conversión de los judíos en España. Las persecuciones a los hugonotes durante más de 200 años en Francia y que recién se detuvieron con el Código Napoleónico.

La masacre de los armenios por parte de los turcos, por temor a que reclamaran sus tierras y se unieran al resto de Armenia y que significó la masacre de 1.500.000 armenios y el monte Ararat, sagrado para los armenios, quedando dentro de Turquía y lejos de su alcance, aunque a la vista, pues es cerca de la frontera entre ambos países. La masacre de judíos, gitanos y otras minorías, por parte de las fuerzas hitleristas, donde murieron alrededor de 9.000.000 de personas. La masacre del Khmer Rouge de Pol Pot y otros dementes como él, donde mataban por de pronto a los que tenían lentes, ¡pues suponían que podían ser intelectuales! allí murieron 2.000.000 de camboyanos a manos de otros camboyanos. Hasta tal punto llegó el espanto, que el vecino gobierno de Vietnam, de la misma ideología, invadió Camboya para detener la masacre.

No podemos olvidarnos de los 20.000.000 de rusos, que murieron víctimas del hambre o los campos de concentración durante el período soviético; en este período también se mató a la flor y nata de la colectividad judía rusa, pues el georgiano Stalin era furibundamente antijudío. Más cercanos al Uruguay tenemos las matanzas en Argentina, en donde durante la última dictadura militar entre 1976 y 1983, fueron asesinadas unas 30.000 personas tan sólo por pensar diferente, una película es paradigmática con respecto a estas matanzas: "La noche de los lápices" donde se muestra cómo asesinaron a un grupo de "peligrosos guerrilleros": adolescentes estudiantes de liceo que por supuesto no habían hecho nada que pudiera ser considerado como peligroso y que fueron víctimas de asesinos con patente gubernamental, como sucedió en Uruguay.

En todos los lugares donde se masacraron a otros seres humanos, simplemente por pensar diferente o porque no les gustaba la cara de esa persona, los hechos se basaron en la matanza de personas indefensas. Los "guapos" de turno (en realidad sádicos con permiso estatal) con el argumento de ser de derecha o de izquierda, torturaron, violaron, asesinaron y desaparecieron a otras personas que inclusive, en muchos casos, estaban en el mismo lado de la vereda que los asesinos, pero entendían el tema desde otros enfoques, por ejemplo desde el respeto al pensamiento diferente y a los derechos de los seres humanos.

En todas las sociedades civilizadas se establecen un conjunto de pautas que constituyen su normalidad, pero no se elimina a los que piensan o actúan en forma diferente al modelo, simplemente se los aparta. La sociedad industrial en la cual vivimos actualmente, preserva su normalidad apartando los "cuerpos extraños". En un mundo tan especializado, con una marcada división del trabajo, hondamente competitivo, los que quedan al margen del camino son muchos millones. En este mundo tan polifacético hay muchos submundos: del hampa, de la mendicidad, de las drogas, de la prostitución, de la vida en las calles.

La solidaridad, la tolerancia, el altruismo, no son las actitudes que más abundan en las sociedades humanas. La tendencia a segregar aparece con demasiada facilidad y además los seres humanos instintivamente, tendemos a reunirnos con personas con las cuales podamos intercambiar conceptos y ello no se da entre, por ejemplo, niveles diferentes de cultura. Pero si a esas personas marginadas se les diera educación esto podría ir cambiando.

Una típica forma de segregación es la beneficencia institucionalizada. De esa manera se mantienen a grupos de personas aparte de los grupos de elite, pues no les dan los mecanismos para integrarse, sino que les aplacan el hambre, las necesidades básicas, para que no protesten.

No son por lo general considerados marginales, un soldado que regresa de la guerra o un desocupado. Ellos tienen la posibilidad de volver a integrarse al tejido social del que, por razones diversas, se han distanciado. Y en sentido estricto tampoco lo es el anacoreta que eligió la vida solitaria y alejada. La marginalidad conlleva la marca de lo reprochable moralmente, de lo anatematizado. De todas maneras esto puede no ser tal cual y un ejemplo lo fueron los muchachos conscriptos que fueron enviados por Galtieri y Compañía a morir a las islas Malvinas y que al retorno se sintieron apartados del resto de la sociedad, que no había pasado por el trauma que ellos sí sufrieron.

Lo más alarmante de este asunto de la marginalidad, es que se ha tornado en algo estructural y permanente. Ya no sólo se margina al harapiento, al mendicante, ya desde hace varias décadas se habla de áreas marginales. En nuestra ciudad, zonas como Cerro Norte, Barrio Borro, Casabó, 40 semanas y otras tantas por el estilo, son lugares marcadamente marginados. Son los dos mundos de los que hablábamos en oportunidad del asesinato de un transportista de la empresa Ucot. Uno de esos mundos es el oficial, el de la sociedad de principios tradicionales y socialmente integrada. El de los chorros de alto nivel, traje y corbata. El otro mundo es el de los chorritos, los rapiñeros, los socialmente desestructurados.

Lo peor de todo es que el avance tecnológico prescinde cada vez más del ser humano por lo cual tiende a aumentar la gente sin una ocupación definida y sin un trabajo constante. Hasta en el tema sexo se está cada vez interactuando con la computadora. Ya hay concursos Miss Mundo con figura cibernéticas y películas donde los actores son personajes computacionales y de una apariencia real que asusta. Hay robots que están caminando como seres humanos y muy pronto los androides dejarán de ser una idea literaria llevada al cine, para ser una idea llevada a la realidad.

El peso de los países periféricos es cada vez menor en el mundo. Las materias primas pierden valor aceleradamente ante los productos con alta tecnología incorporada. Los pobres son cada vez más pobres y cada vez quedan más confinados a las áreas marginales. La pobreza va quedando más delimitada y ubicada en ghettos poblacionales como los que mencionábamos líneas arriba. Esos grupos poblacionales no son minorías discordantes sino que van pasando a ser lo dominante. En las grandes urbes del denominado Tercer Mundo las zonas marginales crecen imparablemente, pero en el entorno de las grandes ciudades de los países centrales, también está sucediendo este fenómeno, es el llamado Cuarto Mundo.

El 35% de los nacimientos en el mundo se producen promedialmente en zonas marginales y hay 3 nacimientos por segundo en el mundo, unos 11.000 por hora, 264.000 por día o sea que cada día tenemos unos 92.000 marginados más en este planeta que habitamos.

El Banco Mundial define la pobreza como 'la inhabilidad para obtener un nivel mínimo de vida'. Puede servir esta definición para enmarcar los casos de un ciego, un parapléjico o casos similares, pero ¿podemos definir de esta manera a grupos de población completos? ¿O el problema trasciende a esos grupos y es un problema de marginación predeterminada? ¿Qué otra cosa se puede pensar, cuando a esas personas lo que les falta son ingresos para tener un lugar donde vivir decentemente, estudiar y progresar socialmente? Hablamos de las maravillas de la tecnología, pero ¿de qué maravillas hablamos cuando en países como el nuestro, con suerte, el 80% de la población o sea haciendo números redondos, unos 5.00.000.0000 de personas, no tienen manera de navegar por internet y además no tienen mayormente ni idea de qué cosa es eso? Con lo cual su contacto con el mundo se reduce dramáticamente y pasan a vivir en ese otro mundo de que hablamos. ¡3.000.000.000 de personas no tienen teléfono ni siquiera cercano! 2.000.000.000 de personas no tienen acceso a la energía eléctrica.

Cada vez más gente queda marginada de la riqueza que la Humanidad genera. La marginación estilo siglos XX-XXI produce islas de esplendor separadas de la realidad y de las mayorías "excedentes" por altos muros de hormigón. No parecen darse cuenta de que mientras cada vez más gente quede al margen del reparto, más serán las posibilidades de inestabilidad y eventuales estallidos sociales. Antiguamente cuando se llegaba a un nivel de población considerada marginal muy alto, partían buques para otro continente o se producía una guerra en la que morían muchos de esos ciudadanos y problema solucionado, pero en la actualidad la guerra sería nuclear y además incontrolable, por lo cual es un remedio no aplicable.

En nuestro país, la guerra entre los dos mundos, no han provocado el nivel de muertes que se ha generado por ejemplo en Brasil, en donde los muertos por este causal llegan a 40.000 por año, ¡pero no esperemos a llegar a niveles comparables! El gobierno que asumió este pasado martes se ha comprometido a que acercará las "fronteras" entre integrados y marginados; esperemos que sea así y en un plazo de tiempo razonable, porque el hambre, por ejemplo, no es algo solucionable para mañana sino para hoy y 30 años de "días de hoy" insatisfechos ya fue demasiado.

Hasta la próxima semana.



Por: Carlos Cáceres Durán | LOS ARTICULOS DE CARLOS CACERES DURAN | Comentarios (0) | Referencias (0)

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